Contar con un buen grano de café es clave para quedarte con más clientes



Aunque para un negocio de hostelería el importe que se gana por cada café puede parecer insignificante, en realidad no sólo es uno de los productos con el que se obtiene mayor margen de ganancia, sino también con el que se atrae a más clientes de forma regular.

 

 

 

Ofrecer un buen café a nuestros clientes es un esfuerzo que debemos hacer para premiarlos por su fidelidad y para conseguir que regresen a tu local. Pero… ¿Sabes escoger un buen café en grano para preparar una taza de café de calidad?

Variedades de café

Las diferentes tipos de granos de café: son Coffea canephora y Coffea arabica.

Coffea canephora:

Presente en Congo, Sudán, Uganda, así como en noroeste de Tanzania y Angola.  Se conoce como Robusta, y aproximadamente un 35% de los granos de café consumido en el mundo es de esta especie.

El café preparado con granos Robusta es más fuerte y amargo, y contiene más cafeína.

Las variedades de esta especie suelen dar grano pequeño y son conocidas como Conilon, Koulliou o Quillou.

Coffea arabica:

Un 60% del café comercializado en el mundo corresponde a la especie arábica.  Es el café de mejor calidad en taza, y es conocido como café arábigo.

El café preparado con arábica suele tener más acidez, cuerpo medio y un aroma afrutado. Los principales productores de café arábica son Colombia, Etiopía, México y Centroamérica (Costa Rica, Guatemala) .

¿Cómo saber si un café es de calidad?

Hay varios atributos propios del café que se deben valorar:

Aroma:

El olor de café tostado en grano es tan bueno, que muchas personas consideran que es incluso la razón por la que toman café.

Sabor:

Un buen café debe tener un sabor suave, dulce, ácido, afrutado, pronunciado.  No debe ser un sabor que se pierda pronto, debe perdurar independientemente de los gustos de cada quien. Para algunos el café debe ser fuerte, para otros no tanto, hay quienes lo disfrutan sin endulzar y otros sacrifican el sabor del café por el del endulzante.

Cuerpo:

El cuerpo del café es una característica bastante difícil de diferenciar para un cliente normal, pero un catador podría decir que con el cuerpo nos referimos a la persistencia del sabor en la boca, en como se desliza de la boca a la garganta.  Se puede clasificar un café como con cuerpo completo, moderado o balanceado.

Las cafés de más cuerpo son aquellos producidos en zonas con temperaturas más altas y menos altitud.

Acidez:

En su grado justo, es una de las características indispensables de un café excelente, suele también estar relacionado con la altura y temperatura de cultivo, pero también puede ser afectado por el manejo post-cosecha.

  • Impresión Global:

Esta es una valoración global del producto.  El sentido del olfato percibe el olor, mientras que a través del gusto disfrutamos del sabor, cuerpo y acidez.

Aún consumiendo siempre arábica o robusta, no siempre tendrás las mismas características organolépticas.

Estos atributos de calidad dependen de:

  • Especie y variedad de la planta
  • Altitud y latitud del cultivo, que influyen en la temperatura, características de la tierra y el clima.
  • Procesos de producción del café. Algunos de los factores que pueden afectar negativamente el café:

- Recolección: el café debe ser recolectado cuando esté en su punto ideal de maduración, si no es así, no habrá una buena calidad final.
- Condiciones del cafeto: no se debe comercializar café que haya sido afectado por enfermedades
- Fermentación: la calidad se reduce cuando el grano ha sido fermentado en exceso.
- Conservación: Si no se conserva adecuadamente también pierde calidad, ya que no tendrá la humedad necesaria.

Así que si quieres ofrecer a tus clientes lo mejor en café, busca proveedores de café de calidad y pregúntales sobre los mejores productos que puedes ofrecer en tu cafetería, bar o restaurante. Y no olvides que tener una buena materia prima es importante pero también es primordial contar con una cafetera puesta a punto y saber preparar un buen café.