¿Fabricar tu propio hielo o comprarlo ya preparado?



En la industria alimentaria, el hielo tiene múltiples aplicaciones: pescadería, supermercados y centros comerciales, panaderías, carnicería y charcutería, laboratorios, hostelería, etc.  

En función del uso que se le vaya a dar en cada negocio, se pueden utilizar diferentes tipos de hielo.

 

 

Tipos de hielo

En el mercado los proveedores de hielo pueden ofrecerte una gran variedad de hielos:

Hielo en escamas: como su nombre lo indica, son escamas u hojuelas de hielo, pueden ser de diferentes tamaños. El hielo en escamas es adecuado para procesos en los que se mezclan cocteles y para productos delicados como los filetes de pescado.

Hielo “nugget”: es una combinación de hielo en cubitos con hielo picado en cuanto a sus propiedades.  Son trozos muy regulares y muy bien congelados.  Adicionalmente tiene unos trozos pequeños que hacen que la refrigeración sea más rápida.  Se usa mucho en cocteles y bebidas, ya que es muy fácil de masticar.

Hielo en barra: se trata de barras de hielo de diferentes tamaños. Usualmente, se tritura el hielo en barra antes de utilizarlo.  Especialmente en pescadería se acostumbraba fabricar estos bloques de hielo por su facilidad de transporte.

Hielo en cubitos: Los cubitos de hielo son los más conocidos y utilizados en el sector de la hostelería.

Hielo picado o troceado: es un hielo “triturado”, también conocido como hielo pilé. El hielo picado es ideal para cocteles y otras bebidas.

Una vez que has decidido qué tipo de hielo requiere tu negocio, debes elegir entre comprar hielo ya hecho o prepararlo en el mismo establecimiento para su posterior consumo.

¿Comprar el hielo o producirlo en tu negocio?

Cada una de estas opciones tiene sus ventajas y desventajas.

Para poder fabricar hielo tu mismo debes comprar o alquilar maquinaria apropiada para hacerlo.  Si usas varios tipos de hielo, debes decidir entre comprar una máquina muy compleja o comprar varias máquinas. 

Esto implica, además de la inversión en la maquinaria, costes de agua, gastos de instalación, de electricidad, así como de mantenimiento.  Además, puede que la máquina de hielo que elijas comprar tenga una capacidad que inicialmente te venga bien, pero que en épocas de mayor o menor consumo de hielo, se quede corta o tenga una capacidad de fabricación de hielo excesiva para tus requerimientos.

Según los datos aportados por una empresa productora de hielo, una máquina de hielo pequeña (de hasta 40 kg. diarios de hielo) puede gastar unos 45 euros mensuales por concepto de electricidad.  Esto sumado a 12 euros de agua (24m3), unos 25 euros de la amortización de la máquina y unos 15 euros mensuales en mantenimiento. 

En total, una empresa con una máquina pequeña de hielo podría tener un costo asociado mensual de aproximadamente 97 euros.  ¿Crees que merece la pena?  Añade el costo de oportunidad de emplear parte de su local para preparar este hielo, pero sin duda si eliges esta opción, tú fabricarás el hielo que necesites sin depender de nadie más.

No obstante, comprar el hielo ya preparado tiene varias ventajas:

  • Parte de los costos ante descritos anteriormente son costes fijos que deberás pagar uses o no la máquina.  En el caso que decidas la compra de hielo para tu negocio, esos gastos se eliminarán.
  • Comprarás la cantidad necesaria de hielo y no tendrás un montón de hielo esperando a ser consumido.
  • Tendrás el hielo higiénicamente preparado, así como envasado de acuerdo a las normativas de seguridad alimentaria.
  • El hielo de las empresas de hielo suele ser de mejor calidad, probablemente porque conocen su negocio, saben los puntos de congelación necesarios, el tipo de almacenamiento requerido, etc.

 ¡Haz tus cálculos y decide cuál es la mejor opción para su negocio!